lunes, 27 de mayo de 2013

Discurso Graduación 10.05.13

Teóricamente solo llevamos juntos dos años, los dos años que dura este ciclo de bachillerato y ciclo de grado medio, pero en realidad muchos o la  mayoría de nosotros llevamos juntos desde siempre, desde que llegamos a este edificio cuando solo teníamos 12 o 13 años... Y hoy, aunque solamente estamos a 10 de mayo, en plenos exámenes, es el momento de nuestra graduación, que aunque simplemente es un acto oficial del instituto, para nosotros representa mucho más. Representa el tiempo que hemos pasado dentro de estas paredes, las personas que hemos conocido, los amigos que hemos hecho, que muchos de ellos serán, y por pedir, esperemos que todos sean para siempre, los profesores que nos hemos ido cruzando en este largo camino, que tanto nos han enseñado y tanta paciencia infinita han tenido con nosotros, los buenos ratos que hemos pasado entre excursiones, charlas, actividades y viajes que nunca se van a olvidar, pero también los momentos de agobio cuando llega final de curso, cuando, a pesar de la insistencia de nuestros tutores y en general, de todos los profesores, se nos acumula todo el trabajo que deberíamos haber  ido haciendo poco a poco... pero eso son detalles que pasan, y seguirán pasando, y a pesar de lo malo, nos quedamos con lo bueno.
Todos los alumnos de estas dos clases, tanto de ciencias, como de letras, junto con los del grado medio, queremos agradecer a todos nuestros profesores la paciencia y el apoyo, por regañarnos cuando nos correspondía, por la insistencia en el trabajo, por la ayuda que nos han prestado a lo largo de éstos días y en general por hacernos ver y enseñarnos, que estudiar no es un juego, es un esfuerzo, que como todos, tiene su recompensa, y es que gracias a este conjunto de personas que han estado con nosotros 5 días en semana durante todos estos años, nos hemos formado como estudiantes y como personas, porque no solo nos han enseñado cada uno su materia, sino que muchos de ellos, por no decir todos, también nos han enseñado cosas de la vida, del mundo al que, a partir de ahora, vamos a tener que enfrentarnos nosotros solos.
Gracias a todos, a Manolo Vera, a Antonio Barrera, a Clara, a Inma, a Mercedes Osorio,  a Mercedes Lamilla, a Fernando Carricondo, a Joaquín, a Esperanza, a Juan, a Antonio Tejero, a Erenia, a Magdalena, a Elena, a Jose Luís, a José Antonio, a Antonio Jurado, a Mariam, a Germán, a Antonio Abril,  a Silvia, a Marisa, a Mari Carmen, y a todos los profesores de años pasados que sin ellos, tampoco hubiera sido posible.
Pero en especial, queremos dar las gracias a nuestros tutores, Ángel y Natalia, que han hecho de este curso algo posible, animándonos y haciéndonos buscar nuestro esfuerzo cuando ni nosotros lo encontrábamos, gracias por confiar en nosotros y  gracias por acompañarnos en este camino que nos ha llevado a ser quien somos hoy.