Que se hace duro, y no volver a verte, y no volver a tenerte,
y que te quiero, y que me cuesta, y que me costó y me costará seguir diciéndolo,
admitiéndolo, que lo sabes, que te echo de menos, que no estás, que te has ido,
que no es para tanto, pero tanto si es mucho, que sigues sin estar, que vuelvo
a quererte. Tan fácil como hola, o tan difícil como adiós. Tan simple o
complejo como hasta luego, porque no sabes cuándo será. Tan simple como un
beso, o tan complejo como el último. El último… ahora es cuando intentas
recordar cuál de ellos fue, porque si lo hubieras sabido… Tan difícil como ese te quiero, tan único, tan
mío... y tan poco tuyo.
jueves, 12 de junio de 2014
lunes, 2 de junio de 2014
El nosotros se me fue de las manos...
Porque cuando es de día todo es diferente. Abres los ojos
con la luz que entra por el hueco de la persiana y te da por pensar que quizá
no sea para tanto, que solo es pasajero, que lo mismo que vino se ha ido. Te da
por pensar que es fácil mirar hacia otro lado, cambiar de libro.
Porque cuando es de día todo es diferente. Empiezas de nuevo,
siempre es un principio, y en ese principio siempre puede haber algo esperándote.
Esperas no mirar atrás al pasar aquella esquina, aquel abrazo, esperas no
encontrar ese olor que es suyo, esperas solo mirar donde no estuvo, donde no
hay nada suyo, donde no hay nada vuestro.
Porque cuando empieza a irse el sol todo es diferente. Dejar
pasar todas las horas del día intentando no nombrarlo, ni siquiera pensarlo.
Dejar pasar todas las horas del día pensando que hace falta tiempo para
asimilar que lo vuestro no dejó de ser imperfecto. Dejar pasarlas simplemente
porque pasan solas.
Aprendes a tener del
todo, un poquito. Aprendes a saber que ese poquito es tu todo. Me enseñas a ser
contigo, y se te olvida que no sé ser sin ti. Eras mi tú, y yo era tu yo, pero
ya no.
Sé que no se te olvida nada. Sé que todo no es fácil. Sé que
lo que nace se apaga, pero sé que siempre se olvida solo de una parte. Sé que
todo viene, y todo va. Sé que todo cambia, y que ha cambiado, pero también sé
que puede volver a cambiar.
Tu tiempo era mi tiempo, y el que no teníamos, antes o
después, sería nuestro, de los dos. Tu tiempo era mi tiempo, eran los días sin ti,
y los pocos contigo. Tu tiempo… acabó siendo solo tuyo.
Que lo que viene va, y lo que va, a veces no vuelve. Que lo
que espera desespera. Que si sabes no preguntes. Que de donde no hay no sale.
Que tú eras mi yo, pero yo no era para ti. Que el nosotros se me fue de las
manos, y ahora el que se ha ido eres tú.
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