Porque la mayoría de la gente, por no decir todo el mundo, comienzan a contar el principio de un año el primer día del mes de enero, pero para mí, desde no hace mucho, los años empezaron a iniciarse tras darme cuenta de que perdí una parte importante en mi vida… .
Te das cuenta de que, a veces, puedes echar de más lo que un día echaste de menos… pero algo que lleva tanto tiempo siendo parte de tu vida no desaparece así como así.
La imperfección es una de nuestras características, de las cuales ningún ser humano que conozco carece. Es por eso por lo que nos empezamos a dar cuenta de las cosas que de verdad eran, son y serán importantes para nosotros, lo que forma parte desde siempre y de lo que siempre vamos a depender.
Porque el día que quise darme cuenta, había perdido más de lo que yo creía… . El día que supe que esa sonrisa me iba a faltar para siempre, tú estuviste conmigo. Gracias.
Gracias por haberme enseñado que hay cosas que no merecen la pena, y otras que debes cuidar para no perder nunca, aunque no supe hacerlo del todo, todavía puede no ser tarde. Gracias por saber apreciar lo bueno de mí, y también lo malo. Por siempre estar cuando me hacía falta, en las escaleras de una iglesia con un plumón puesto y la nariz roja por el frío, quitaste lágrimas y pusiste una sonrisa. Gracias por entenderme cuando ni yo me entendía, por encerrarme en miles de abrazos cuando mi casa se partió en dos, por saber escucharme cuando nadie más quería hacerlo, por hacer que momentos que hoy podría no ser nada, no puedan olvidarse nunca.
Gracias por dejarme ser una parte de ti, y por ser tú una parte de mi.
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