jueves, 19 de septiembre de 2013

No te preocupas de echar de menos a alguien, hasta que echar de menos se vuelve inevitable…  Empiezas a recordar, a sentir que hay demasiadas cosas que antes eran rutina y ahora ya no están… demasiadas cosas que antes creías que sobraban, creías que siempre estarían ahí, y sin embargo, ahora… son recuerdos.


No se vive de un recuerdo, si no que se debería recordar siempre vivir. Es imprescindible guardar en tu mente momentos, sonrisas, besos, abrazos, olores, caricias… pero también es imprescindible nunca dejar de volver a inventarlos, de volver a buscarlos… Y es que ya no entiendo en el punto que me encuentro ahora mismo, solo entiendo que me hace falta inventar recuerdos contigo, inventar una nueva historia que, no como las de siempre, acabe en nunca… Necesito que me necesites, te necesito a ti. Y es que no me has dado nada y lo has intentado todo, creo que no soy capaz de entenderlo, pero lo que si entiendo es que quiero ser yo, pero contigo…

lunes, 27 de mayo de 2013

Discurso Graduación 10.05.13

Teóricamente solo llevamos juntos dos años, los dos años que dura este ciclo de bachillerato y ciclo de grado medio, pero en realidad muchos o la  mayoría de nosotros llevamos juntos desde siempre, desde que llegamos a este edificio cuando solo teníamos 12 o 13 años... Y hoy, aunque solamente estamos a 10 de mayo, en plenos exámenes, es el momento de nuestra graduación, que aunque simplemente es un acto oficial del instituto, para nosotros representa mucho más. Representa el tiempo que hemos pasado dentro de estas paredes, las personas que hemos conocido, los amigos que hemos hecho, que muchos de ellos serán, y por pedir, esperemos que todos sean para siempre, los profesores que nos hemos ido cruzando en este largo camino, que tanto nos han enseñado y tanta paciencia infinita han tenido con nosotros, los buenos ratos que hemos pasado entre excursiones, charlas, actividades y viajes que nunca se van a olvidar, pero también los momentos de agobio cuando llega final de curso, cuando, a pesar de la insistencia de nuestros tutores y en general, de todos los profesores, se nos acumula todo el trabajo que deberíamos haber  ido haciendo poco a poco... pero eso son detalles que pasan, y seguirán pasando, y a pesar de lo malo, nos quedamos con lo bueno.
Todos los alumnos de estas dos clases, tanto de ciencias, como de letras, junto con los del grado medio, queremos agradecer a todos nuestros profesores la paciencia y el apoyo, por regañarnos cuando nos correspondía, por la insistencia en el trabajo, por la ayuda que nos han prestado a lo largo de éstos días y en general por hacernos ver y enseñarnos, que estudiar no es un juego, es un esfuerzo, que como todos, tiene su recompensa, y es que gracias a este conjunto de personas que han estado con nosotros 5 días en semana durante todos estos años, nos hemos formado como estudiantes y como personas, porque no solo nos han enseñado cada uno su materia, sino que muchos de ellos, por no decir todos, también nos han enseñado cosas de la vida, del mundo al que, a partir de ahora, vamos a tener que enfrentarnos nosotros solos.
Gracias a todos, a Manolo Vera, a Antonio Barrera, a Clara, a Inma, a Mercedes Osorio,  a Mercedes Lamilla, a Fernando Carricondo, a Joaquín, a Esperanza, a Juan, a Antonio Tejero, a Erenia, a Magdalena, a Elena, a Jose Luís, a José Antonio, a Antonio Jurado, a Mariam, a Germán, a Antonio Abril,  a Silvia, a Marisa, a Mari Carmen, y a todos los profesores de años pasados que sin ellos, tampoco hubiera sido posible.
Pero en especial, queremos dar las gracias a nuestros tutores, Ángel y Natalia, que han hecho de este curso algo posible, animándonos y haciéndonos buscar nuestro esfuerzo cuando ni nosotros lo encontrábamos, gracias por confiar en nosotros y  gracias por acompañarnos en este camino que nos ha llevado a ser quien somos hoy.

viernes, 26 de abril de 2013

Pararte a pensar en que, sin darte cuenta, te has acostumbrado a cosas que ni imaginabas que un día estarían ahí... Sin darte cuenta miras atrás y ves lo que no pudo continuar en el mismo camino que tú, simplemente porque su tiempo se acabó, sobraba, y no por eso es menos importante, porque un día hizo que te sintieras feliz. Sin darte cuenta miras donde estas ahora, lo que te rodea y con lo que ahora mismo te sientes bien, guardas sin querer las sonrisas que te regalan, los momentos que compartes con quien quiere compartirlos contigo y lo que, cuando mires hacia delante, recordarás que fueron los pequeños detalles que día a día ibas coleccionando, para que, cada vez que quieras sonreír, solo tengas que hacer un poco de memoria...

domingo, 21 de abril de 2013

Lección de vida.



Puedo hablar de muchas cosas, y a la vez de pocas. Puedo hablar de lo que todo el mundo conoce, también de algo nuevo, de algo que interese a mucha gente, a toda, o a la mayoría de ella. Pero cada historia sigue un guión, y los pasos que esta va a seguir hoy van a ser los de algo que todos sentimos, hemos sentido, o sentiremos algún día. La felicidad.
En el instituto se estudian definiciones diferentes sobre ésta en algunas asignaturas, como en filosofía. Definiciones que nos dicen, por ejemplo, que la felicidad  es cuando una persona consigue lo que se propone, como ser el jefe de una gran empresa, o comprarse un coche o una casa con piscina y jardín... o definiciones como que la felicidad es lo que se siente en momentos determinados, cuando te ocurre algo que te agrada, pero que este no puede ser un sentimiento constante, sino momentáneo.
Yo no estoy de acuerdo con estas definiciones, y por eso pretendo explicar y compartir lo que para mí significa felicidad.
Puedo empezar hablando sobre lo que se siente cuando en invierno te despiertas temprano un sábado y llega hasta tu habitación el intenso olor a café que trae consigo la imagen de tus padres, madrugadores, esperando con una sonrisa que tú salgas de tus sueños para darles los buenos días, pues bien, para ellos, ese buenos días es felicidad. Tú eres su felicidad.
También puedo decir, o intentar hacer ver, lo que se siente cuando el día de tu cumpleaños suena el teléfono por la tarde y al otro lado de ese conjunto de ondas y señales eléctricas escuchas el sonido de una voz llena de vida, de años, y de ansias por desearte que lo pases muy bien en ese día especial para ti. Esa voz de tus abuelos que llega desde otro lugar del mundo y que esperaba el momento oportuno para poder decirte feliz cumpleaños, un año más, porque no saben cuándo puede ser el último... Lo que esa llamada significa es felicidad.
Cuando sientes que en medio de una multitud de gente, los ojos que buscas también te buscan a ti, la mirada que esperabas encontrar ya te había encontrado a ti antes, y poco a poco se acerca, y es quien esperabas, esa persona especial que comparte risas y buenos momentos contigo, recuerdos y secretos, una persona que llena tu vida y siente que tú llenas la suya...Cuando sientes que esa persona especial te encuentra cuando tú le buscas.... eso es felicidad.
Existen muchos momentos parecidos en los que sentimos que todo está bien, que no nos falta nada, momentos que hacen que el día a día se convierta en algo con sentido dentro de éste mundo grande, peligroso y que nunca llegaremos a conocer por completo.
Dicen que los pequeños detalles son los que se acumulan y poco a poco se hacen grandes, hasta que se convierten en los buenos recuerdos, en los recuerdos que durarán para siempre.
Simplemente deberíamos prestar un poco más de atención a lo que nos rodea, ver que con una simple sonrisa se puede alegrar el día de quien menos esperas, con una simple palabra puedes dejar huella en el corazón de alguien, con un simple abrazo puedes hacerte recordar para siempre...
Las personas tienen un defecto, y es que entre tanta inteligencia y tecnología, no somos capaces de valorar lo que importa de verdad hasta que se ha convertido en un recuerdo. Por eso pienso que no sabemos, o no queremos o hacemos por saber qué significa de verdad la felicidad.
Solamente hay que estar atentos a los momentos que pasan en nuestro día a día. Deberíamos aprender a apreciar, o a saber ver el valor de cada gesto, y de dar las gracias a quien nos regala su tiempo, a quien nos regala sonrisas, y a quien está dispuesto a compartir recuerdos con nosotros, a quien llena nuestros minutos de sueños, a los que se acuerdan siempre de nosotros y siempre están para lo bueno y lo malo, a quienes nos hacen sentir cada día que somos importantes, que estamos aquí por algo, y que saben hacer que nos sintamos llenos de felicidad. Porque de esa manera aprenderemos a regalar nuestros días a quien está dispuesto a regalarnos los suyos, y así aprender lo que significa ser felices, y compartirlo con quien nos lo hace sentir de verdad.

sábado, 24 de noviembre de 2012

La razón de quien no razona

Cada uno tiene su papel, y el tuyo a veces se te olvida. Sé que eres fuerte, que eres valiente, que afrontas tus problemas dando la cara y no te escondes, que sales, que eres joven, que sonríes vida, que quieres a quien te quiere, y que como tú solo hay una. Pero a veces desapareces, no eres tú y piensas sin pensar, y hablas sin hablar. No eres tu quien dice lo que oigo sin escuchar, porque prefiero no escuchar, y pensar que lo que dices pueda ser de verdad lo que pienses.
Nuestro círculo es especial, como el de mucha gente hoy en día pero sin parecerse al de nadie. Faltan cosas que antes sobraban, y sobran cosas que antes faltaban, pero a veces sabemos encontrar el punto en el que todo está donde tiene que estar.
Te quiero, es inevitable, y quiero quererte, pero a veces te encierras y no dejas que nadie pase tu barrera. Puedes ser mi amiga, puedes ser quien me aconseje, puedes ser quien me ayude, pero antes de todo eso, puedes y debes ser mi madre. 
No por tener más años de saber, ni por haber vivido más, puedes dejar de aprender. A veces, si escuchas, puedes sorprenderte de lo que, hasta la persona que acaba de aprender a hablar, puede decirte.
Te admiro por la fuerza de tu alma, por el coraje con el que te enfrentas a lo que venga, porque luchas por seguir, porque nunca te has escondido, porque te da igual lo que piense la gente, porque sabes dar lo que te piden sin tú pedir nada a cambio, pero también tú deberías aprender a ver lo que hay a tu alrededor, saber ver que, por más que tu te empeñes, yo también sé de la vida, sé lo que digo y lo que hago, sé lo que pienso, y hasta sé cosas que no debería haber aprendido aún. 
El tiempo puede enseñarte muchas cosas, unas antes que otras, algunas más que otras, e incluso hay cosas que se le olvida mostrarte y deberían venir aprendidas de fábrica. Pero como no es así, tienes que esperar, esperar a que cierto momento te traiga cierta lección, la cual puedes convertir en experiencia, o también en enseñanza.
No pienses que por pensar lo que pienso, digo lo que, a veces, no hablo. No pienses que por intentar enseñarte, no me enseño a mi misma. Y no pienses que por intentar que entiendas, dejo de entender yo también.
Te quiero, es inevitable, porque eres una y sólo una vas a ser para siempre.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Asito

Es delante de una página en blanco donde empiezas a reflexionar y a pensar sobre lo que deseas expresar, y aunque no es difícil, hay veces en las que no encuentras palabras para explicar lo que sientes… .


Porque la mayoría de la gente, por no decir todo el mundo, comienzan a contar el principio de un año el primer día del mes de enero, pero para mí, desde no hace mucho, los años empezaron a iniciarse tras darme cuenta de que perdí una parte importante en mi vida… .


Te das cuenta de que, a veces, puedes echar de más lo que un día echaste de menos… pero algo que lleva tanto tiempo siendo parte de tu vida no desaparece así como así.
La imperfección es una de nuestras características, de las cuales ningún ser humano que conozco carece. Es por eso por lo que nos empezamos a dar cuenta de las cosas que de verdad eran, son y serán importantes para nosotros, lo que forma parte desde siempre y de lo que siempre vamos a depender.


Porque el día que  quise darme cuenta, había perdido más de lo que yo creía… . El día que supe que esa sonrisa me iba a faltar para siempre, tú estuviste conmigo. Gracias.
Gracias por haberme enseñado que hay cosas que no merecen la pena, y otras que debes cuidar para no perder nunca, aunque no supe hacerlo del todo, todavía puede no ser tarde. Gracias por saber apreciar lo bueno de mí, y también lo malo. Por siempre estar cuando me hacía falta, en las escaleras de una iglesia con un plumón puesto y la nariz roja por el frío, quitaste lágrimas y pusiste una sonrisa. Gracias por entenderme cuando ni yo me entendía, por encerrarme en miles de abrazos cuando mi casa se partió en dos, por saber escucharme cuando nadie más quería hacerlo, por hacer que momentos que hoy podría no ser nada, no puedan olvidarse nunca. 
Gracias por dejarme ser una parte de ti, y por ser tú una parte de mi.

jueves, 6 de octubre de 2011

¿Dónde fueron tus ganas de vivir ?

Han pasado ya casi 6 meses sin verte... pero tus ganas de vivir siguen por aquí, entre todos los que dejaste sin un trocito menos de nosotros mismos, porque querías llevártelo tú, para acordarte un poco de cada uno... 


Esta mañana en el instituto nos han dicho que, al acercarse la feria, bebemos, no controlamos, creemos que sabemos lo que hacemos... y uno de los maestros nos ha dicho que no es la primera vez que después de estas fechas le faltaba un alumno, y que no le gustaría que eso volviera a pasar, porque es demasiado triste todo lo que viene por detrás... echar en falta una mirada que nunca volverá, añorar risas , recordar buenos momentos, y ver un sitio vacío en el que antes había un amigo... . 


¿ Sabes que la vida se escapa sin que apenas nos demos cuenta ? Creo que todos los que quedamos aquí abajo y tuvimos la suerte de cruzarnos en nuestro camino contigo, somos las personas más afortunadas del mundo. 


Gracias por dejarnos el eco de tu risa por aquí, esa mirada llena de alegría, esa amistad que entregaste a muchos y que no se perderá nunca, gracias por enseñarnos a querer vivir como vivías tú, y gracias por haberme dejado conocerte... es el mejor regalo que puede existir.