lunes, 2 de junio de 2014

El nosotros se me fue de las manos...

Porque cuando es de día todo es diferente. Abres los ojos con la luz que entra por el hueco de la persiana y te da por pensar que quizá no sea para tanto, que solo es pasajero, que lo mismo que vino se ha ido. Te da por pensar que es fácil mirar hacia otro lado, cambiar de libro.

Porque cuando es de día todo es diferente. Empiezas de nuevo, siempre es un principio, y en ese principio siempre puede haber algo esperándote. Esperas no mirar atrás al pasar aquella esquina, aquel abrazo, esperas no encontrar ese olor que es suyo, esperas solo mirar donde no estuvo, donde no hay nada suyo, donde no hay nada vuestro.

Porque cuando empieza a irse el sol todo es diferente. Dejar pasar todas las horas del día intentando no nombrarlo, ni siquiera pensarlo. Dejar pasar todas las horas del día pensando que hace falta tiempo para asimilar que lo vuestro no dejó de ser imperfecto. Dejar pasarlas simplemente porque pasan solas.

Aprendes a tener  del todo, un poquito. Aprendes a saber que ese poquito es tu todo. Me enseñas a ser contigo, y se te olvida que no sé ser sin ti. Eras mi tú, y yo era tu yo, pero ya no.

Sé que no se te olvida nada. Sé que todo no es fácil. Sé que lo que nace se apaga, pero sé que siempre se olvida solo de una parte. Sé que todo viene, y todo va. Sé que todo cambia, y que ha cambiado, pero también sé que puede volver a cambiar.

Tu tiempo era mi tiempo, y el que no teníamos, antes o después, sería nuestro, de los dos. Tu tiempo era mi tiempo, eran los días sin ti, y los pocos contigo. Tu tiempo… acabó siendo solo tuyo.


Que lo que viene va, y lo que va, a veces no vuelve. Que lo que espera desespera. Que si sabes no preguntes. Que de donde no hay no sale. Que tú eras mi yo, pero yo no era para ti. Que el nosotros se me fue de las manos, y ahora el que se ha ido eres  tú. 

miércoles, 23 de abril de 2014

No lo sé

Ya no sé si es miedo, ganas o necesidad, solo sé que es contigo. No sé si a esto se le puede llamar historia, cuento, sueño, pesadilla o en realidad todavía nadie le ha encontrado un nombre. No sé por qué tuvimos que encontrarnos en el mismo camino y acabar siguiéndolo juntos. No sé por qué me haces tanta falta. No sé por qué siempre tengo ganas, y más ganas de verte. No sé qué piensas tú de todo esto, de ti, de mí… No lo sé.

Lo que sí sé es que yo no quiero seguir sin ti. Sé que somos agua y aceite. Sé que nunca entenderé muchas cosas, igual que, posiblemente, tú nunca me entenderás a mí. Sé que, con ganas, todo se puede. Sé que hay que ser capaz de cerrar muchas puertas, sólo para que una se abra, o quizá no… Sé que hay que perder para ganar. Sé que soy yo cuando eres tú, y que somos nosotros cuando estoy contigo. Sé que no quiero quedarme con las ganas de saber que pasaría. Sé que nada es justo pero que lo injusto también regala, y mi regalo fuiste tú. Sé que se podría. Sé que quiero que se pueda.


Quiero ser yo contigo, y que tú seas conmigo. Quiero que tú quieras querer, y que al final queramos los dos. Quiero que siempre al mirar hacia delante, solo esté el contigo, sólo sea el no injusto, y que empiece lo que no debería terminar nunca, nosotros.



lunes, 10 de marzo de 2014

Tiempo. El tiempo es lo que pasa mientras pocos se dan cuenta. Es fácil contar las horas que faltan para que se pase rápido la semana, esperando ansiosos un viernes. Es fácil contar los minutos que le quedan a una clase para que termine, aunque en realidad te parezcan siglos. Es muy fácil contar el tiempo que va pasando hasta que llega el momento justo que deseábamos que llegase… pero ese momento igual que viene, se va. Deberíamos aprender a valorar más esa palabra, tiempo. Tenemos poco, aunque parezca mucho, y cuando menos te lo esperas vuela.
 Es curioso cómo pasa, porque cuando estamos tristes se hace eterno, cuando algo no nos gusta un minuto parece una hora, una hora un día, y un día una eternidad. Es curioso que lo malo sea eterno, y que lo bueno, al contrario, efímero.
Efímeros son los años que pasan desde que decidiste cruzarte en mi camino, justo por estos días del año. Efímero es el tiempo que tengo para estar contigo. Pero eternas son las ganas.
Curioso es lo que sientes que alguien te da, sin apenas darte nada. Curioso es lo que sientes cuando quedan cinco minutos para que se abran las puertas de un tren, para que un autobús llegue a su parada, o para que simplemente cruces esa última esquina. Curioso es lo que se puede llegar a crear aun habiendo infinito en medio.
Injusto es que algo que pudiera ser todo tenga que esperar tanto. Injusto es que algo que es verdad parezca un simple sueño. Injusto es el poco tiempo que tenemos. E injustas son las ganas que crecen de estar contigo.

Curioso, efímero e injusto es el tiempo, y eterno se hace hasta que te vuelvo a encontrar. 


lunes, 27 de enero de 2014

Vacío. El ruido del silencio de la calle llena de nadie. Todo vacío, solo hasta que da la hora en punto, y de repente, ya no hay vacío. Van, vienen, no se conocen pero en una simple mirada de un segundo hay una historia, una historia en cada una de ellas, llena de días, de años, de momentos… Y ya no volverás a coincidir con esa misma historia, aunque siempre habrá otras.
Ruido. El sonido del camino, monótono, constante, siempre al mismo sitio. Rutina que se vuelve vida, vida que se hace recuerdo y momentos que serán para siempre.
Sal, vive, sé capaz de ver más allá de la altura de tus ojos. Pasea, mira arriba, abajo, hacia todos lados, mira la gente, imagina sus vidas, cada una esconde secretos, personas, felicidad, otras tristeza u odio, pero todo siempre vida. Sé capaz de cerrar los ojos y dibujar en tu mente la última ventana del último edificio que dejas atrás al pasar, sé capaz de recordar el camino, los detalles… Sé capaz de recodar el sonido de la calle, de vida.
Vacío. Porque sientes que en tu mundo hay problemas, que tu mundo es un problema, jaja imbécil. No sabes realmente qué es un problema. Cambia, porque lo tienes todo, la vida.
Cuando sientes que algo te falta, es realmente cuando te das cuenta de su valor, por eso vive, mira y recuerda cada detalle, quiere lo que tienes y valora lo que se te pone  delante. Eres capaz de llenar completamente la vida de alguien sin ni siquiera saberlo, ahora es el momento de darse cuenta, no dejes que ya no esté para hacerlo. Quiere.

Vacío, llénalo de ti.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Sé que nunca voy a ser aquella historia, sé que nunca voy a ser ni la décima parte de tus momentos con ella... también sé que tú no vas a ser lo que aquella historia fue para mi, y sé que no vas a ser ni la décima parte de lo que él fue conmigo... Pero si tengo clara una cosa... y es que sé que puedes llegar a ser conmigo... y yo contigo... Puedes ser algo nuevo, algo especial.
Se me escapa tu nombre en suspiros, te veo sin verte y te pienso sin quererte, o queriéndote... Aún no estoy segura de cómo ha sido posible llegar a este punto, pero si que lo estoy de que todo esto puede llegar a significar mucho más para uno de los dos... Y es que al final siempre pierde el que quiere más...
No puedes saber como va a continuar si ni si quiera eres capaz de comenzar...

jueves, 19 de septiembre de 2013

No te preocupas de echar de menos a alguien, hasta que echar de menos se vuelve inevitable…  Empiezas a recordar, a sentir que hay demasiadas cosas que antes eran rutina y ahora ya no están… demasiadas cosas que antes creías que sobraban, creías que siempre estarían ahí, y sin embargo, ahora… son recuerdos.


No se vive de un recuerdo, si no que se debería recordar siempre vivir. Es imprescindible guardar en tu mente momentos, sonrisas, besos, abrazos, olores, caricias… pero también es imprescindible nunca dejar de volver a inventarlos, de volver a buscarlos… Y es que ya no entiendo en el punto que me encuentro ahora mismo, solo entiendo que me hace falta inventar recuerdos contigo, inventar una nueva historia que, no como las de siempre, acabe en nunca… Necesito que me necesites, te necesito a ti. Y es que no me has dado nada y lo has intentado todo, creo que no soy capaz de entenderlo, pero lo que si entiendo es que quiero ser yo, pero contigo…

lunes, 27 de mayo de 2013

Discurso Graduación 10.05.13

Teóricamente solo llevamos juntos dos años, los dos años que dura este ciclo de bachillerato y ciclo de grado medio, pero en realidad muchos o la  mayoría de nosotros llevamos juntos desde siempre, desde que llegamos a este edificio cuando solo teníamos 12 o 13 años... Y hoy, aunque solamente estamos a 10 de mayo, en plenos exámenes, es el momento de nuestra graduación, que aunque simplemente es un acto oficial del instituto, para nosotros representa mucho más. Representa el tiempo que hemos pasado dentro de estas paredes, las personas que hemos conocido, los amigos que hemos hecho, que muchos de ellos serán, y por pedir, esperemos que todos sean para siempre, los profesores que nos hemos ido cruzando en este largo camino, que tanto nos han enseñado y tanta paciencia infinita han tenido con nosotros, los buenos ratos que hemos pasado entre excursiones, charlas, actividades y viajes que nunca se van a olvidar, pero también los momentos de agobio cuando llega final de curso, cuando, a pesar de la insistencia de nuestros tutores y en general, de todos los profesores, se nos acumula todo el trabajo que deberíamos haber  ido haciendo poco a poco... pero eso son detalles que pasan, y seguirán pasando, y a pesar de lo malo, nos quedamos con lo bueno.
Todos los alumnos de estas dos clases, tanto de ciencias, como de letras, junto con los del grado medio, queremos agradecer a todos nuestros profesores la paciencia y el apoyo, por regañarnos cuando nos correspondía, por la insistencia en el trabajo, por la ayuda que nos han prestado a lo largo de éstos días y en general por hacernos ver y enseñarnos, que estudiar no es un juego, es un esfuerzo, que como todos, tiene su recompensa, y es que gracias a este conjunto de personas que han estado con nosotros 5 días en semana durante todos estos años, nos hemos formado como estudiantes y como personas, porque no solo nos han enseñado cada uno su materia, sino que muchos de ellos, por no decir todos, también nos han enseñado cosas de la vida, del mundo al que, a partir de ahora, vamos a tener que enfrentarnos nosotros solos.
Gracias a todos, a Manolo Vera, a Antonio Barrera, a Clara, a Inma, a Mercedes Osorio,  a Mercedes Lamilla, a Fernando Carricondo, a Joaquín, a Esperanza, a Juan, a Antonio Tejero, a Erenia, a Magdalena, a Elena, a Jose Luís, a José Antonio, a Antonio Jurado, a Mariam, a Germán, a Antonio Abril,  a Silvia, a Marisa, a Mari Carmen, y a todos los profesores de años pasados que sin ellos, tampoco hubiera sido posible.
Pero en especial, queremos dar las gracias a nuestros tutores, Ángel y Natalia, que han hecho de este curso algo posible, animándonos y haciéndonos buscar nuestro esfuerzo cuando ni nosotros lo encontrábamos, gracias por confiar en nosotros y  gracias por acompañarnos en este camino que nos ha llevado a ser quien somos hoy.