martes, 9 de junio de 2015

nuestro pero sin ti.

No aparecí, tu me encontraste. Puede que te estuviera buscando sin saberlo, pero aunque  no fuera así, da igual, el caso es que decidiste por los dos.

Puede que te idealizara, puede que lo bueno solo fuera cosa mía, y que aunque creyendo que me lo dabas todo, en realidad solo había nada.

Puede que duela, pero no por ti, sino por mí. Puede que yo sea la que lo está haciendo grande, porque si lo piensas... ¿qué había?

Puede que sea sí sea grande de verdad, pero solo para mí.
Tú no me conoces, yo a ti sí.
Puede que ni siquiera sepas que escribo, y puede que nunca me hayas leído, o puede que si, sin saber que no es la primera vez que lo hago contigo como meta. Porque ya sabes que no eras mi camino, ni yo tu mapa.
Por eso al encontrarnos, nos perdimos.

Aprender que las lágrimas debajo de la ducha no mojan, y que borrar un recuerdo duele más si ya tenía final, sin ni siquiera existir nuestro principio.

Quizá quise inventarme contigo una historia que no tenía argumento, que en vez de un nosotros había un yo, pero no un contigo. Quizá en algún momento sí fue de verdad, pero el resto de capítulos solo fueron mi conmigo, y tuyos de mentira.

Puede que me sigas doliendo, y puede que ni siquiera sepa por qué. También puede que no llegue a saberlo nunca, o que decidas seguir contando el mismo cuento. El de siempre fuiste yo, pero sinmigo.

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