martes, 9 de junio de 2015

Colchones vacíos.

Sabes que nuestro reloj no marcaba las horas al mismo tiempo. 
Ibas, venías, me quedaba...
Todos los capítulos no tienen por qué formar una historia, 
y tú solo fuiste la portada. 

Por qué te empeñas en ser mis minutos, 
sabiendo que tus horas pasan volando en otro colchón.
Por qué quisiste que fuera tu bala, 
si al saberlo disparaste.

Fui tu rato, y tú mi tiempo.
Fui tu tiempo, pero solo a ratos. 

Me sé sin saberte, y tú
sin conocer nada.

Sabes que nuestro reloj acabará bailando al mismo tiempo.
Vas, vendrás, y no estaré.

Sabes que tus horas algún día tocarán mis minutos,
y porque los segundos quieran 
tendrás que volver a mirarme.
Y entonces ¿qué?

Seguirás siendo portadas, 
en colchones vacíos,
que por no querer ser tiempo,
acabarán sin escribir capítulos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario